Ángela Molina, Premio Nacional de Cinematografía 2016

Ángela Molina recibía el reconocimiento a toda una carrera en el Festival de Cine de San Sebastián. Premio Nacional de Cinematografía que recogió de las manos del ministro de Cultura en funciones, Íñigo Méndez de Vigo.

Un galardón para agradecer una larga y fructífera carrera profesional de una actriz ya galardonada en San Sebastián, concretamente en el año 1986, cuando recogió la Concha de Plata a mejor actriz por su trabajo en la Mitad del Cielo. Y no han sido sus únicos premios, en sus manos también tiene el David de Donatello a la mejor actriz, el Premio Málaga y la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, que le fue otorgada en el año 2002. Y, además, ha sido nominada cinco veces a los premios Goya.

Ángela Molina debutó en el cine en 1974, en la película No matarás, aunque su despegue como actriz llegó de la mano del gran Luis Buñuel y Ese oscuro objeto de deseo. Tras ello trabajó en Francia e Italia con reconocidos directores de la talla de Manuel Gutiérrez Aragón, Jaime Chávarri, Pedro Almodóvar o Ridley Scott. En un haber, decenas de películas, algunas inolvidables, como Los abrazos rotos, Esquilache, Demonios en el jardín y La mitad del cielo.

Una larga trayectoria que la ha convertido en una de las actrices más valoradas del panorama artístico español, y también de las más queridas. Actriz versátil y polifacética que también ha tocado el teatro incluso en un género tan complicado como es el teatro clásico

Ángela Molina lleva toda la vida dedicada al cine, de hecho lleva el arte en las venas y es una parte de uno de los linajes de artistas más admirados de España. Hija del inolvidable cantante y actor Antonio Molina, la mitad de sus hermanos están también relacionados con el mundo artístico, así como su hija Olivia, con la que ha coincidido en alguno de sus trabajos.