En esta actualidad de cine comercial, se ha tratado de hacer encajar al cine independiente dentro de esta categoría, muchas veces sin saber que el cine independiente es mucho más que eso. Además de que tan solo nombrar el término en cuestión es incierto debido a que ha ido cambiando a través del tiempo y que no es un concepto lineal que va ligado solo a lo comercial ni a lo artístico, sino que va mucho más allá de ello.

Par que os acerquéis más al término de cine independiente, este arte es alternativo a todo lo que conocéis dentro de lo que se llama Hollywood. Es un arte audiovisual que no se parece en nada o no tiene contratos con los grandes poderes dentro del séptimo arte, ya sean productoras o distribuidoras de películas. En este género alternativo pueden aparecer películas de todos los países del mundo, desde Asia hasta Europa. Incluso en los mismos Estados Unidos pueden considerarse algunas productoras de cine independiente, puesto que, como ya os dijimos antes, no están ligadas a las grandes ligas de Hollywood.

Primeros exponentes del género del cine independiente

Los países que fueron por muchos años los principales exponentes del cine independiente, más que todo en las décadas de los 50 y 60 fueron Francia e Italia, sin olvidar a los Estados Unidos. En un principio, existían casas productoras que cobraban a los directores y demás socios de películas una serie de impuestos, por lo que pronto monopolizaron la industria. A su vez, salieron compañías productoras independientes que irrumpieron en el negocio, por lo que muchos productores y directores se decantaron por grabar y producir películas en estudios independientes.

El cine independiente puede convertirse rápidamente en comercial

Esto es más común de lo que creéis, es más, las grandes productoras de cine que conocéis en estos momentos, alguna vez fueron independientes en sus inicios, y de seguro que casi todos los directores más famosos y galardonados que conoces, trabajaron para el cine independiente por un buen tiempo. Y es por la razón de que, si una compañía productora independiente se hace muy sostenible a la hora de producir películas, más y más personas van a querer trabajar allí, por lo que la hace bastante lucrativa y su crecimiento viene dado por lo que cobra y el presupuesto que da a las películas. Por esta razón, pasa de ser independiente a comercial.

Podéis ver algunos rasgos distintivos del cine independiente

A continuación os vamos a dar algunas características que diferencian este género del séptimo arte, ya que sus características en algún punto son únicas.

Una de ellas es la historia que cuenta estas películas, es sabido que abarcan muchos temas controversiales según sea el país o región en donde se produzca la película. Según sea el trasfondo cultural o religioso, las películas independientes tocan temas que el cine común no está dispuesto a tocar debido a que este último llega a mucha más audiencia y por ende, los temas son más aceptados por el público, en cambio el cine independiente hace gala de ser muy cercano a las realidades vividas por personas y culturas específicas.

Otro punto clave de las películas independientes es su fuente de financiamiento. Mientras menos dinero reciba de las productoras tradicionales y poderosas, podrá considerarse una producción independiente. De aquí viene la libertad creativa, de edición, de diseño y filmación de una película. Si no tiene grandes cantidades de dinero producto de un contrato con una poderosa productora, se tiene más libertad a la hora de filmar una película. Las decisiones en cuanto a la totalidad de la filmación recae sobre los directores, guionistas, editores, entre otros, y no se preocupan por posibles censuras debido a que no están sujetas a ninguna productora.